IHAH

El Instituto Hondureño de Antropología e Historia, también conocido como IHAH, es una institución autónoma del gobierno hondureño, con personalidad jurídica y patrimonio propio cuya finalidad es proteger el patrimonio cultural de la nación hondureña.

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El IHAH fue creado mediante el Decreto No. 245 del 22 de julio de 1952, originalmente bajo el nombre de Instituto Nacional de Antropología e Historia bajo el gobierno del Dr. Juan Manuel Gálvez.

En 1968 bajo el decreto No. 118, cambió su nombre a Instituto Hondureño de Antropología e Historia, en donde su organización administrativa cambió para tener autonomía, personalidad jurídica y patrimonio propio.

En 1996 se hizo merecedor del Premio de Estudios Históricos Rey Juan Carlos I que otorga la cooperación cultural española en Honduras.

El IHAH cuenta con un sitio web, donde cotidianamente pueden consultarse sus publicaciones.

El Instituto Hondureño de Antropología e Historia cuenta con los siguientes departamentos:

Departamento de Investigaciones Antropológicas (DIA)
Departamento de Investigaciones Históricas
Departamento de Museos
Departamento de Restauración
Departamento de Protección del Patrimonio Cultural.

ARTE RUPESTRE HONDURAS

 ¿Qué es el Arte Rupestre? El arte rupestre es la representación de formas y figuras sobre la superficie de las rocas. Se encuentra en todo el mundo, y Honduras no es la excepción. A lo largo y ancho del país, de las remotas áreas de la Mosquitia a los suburbios de Tegucigalpa, se encuentra el arte rupestre en farallones, peñascos y, sobre todo, en abrigos rocosos grutas no muy profundas formadas por la erosión causada por los efectos del agua o el viento.
En Honduras el arte rupestre se manifiesta en dos formas: pinturas y grabados, también conocidos como “pictografías” y “petroglifos” respectivamente. La mayoría del arte rupestre de Honduras consiste en petroglifos, los cuales varían de incisiones a líneas superficiales. En las pinturas comúnmente se observan colores primarios -rojo, amarillo y azul o blanco. En ocasiones, las pictografías y petroglifos se encuentran juntos.

Ambos tipos de arte rupestre muestran una rica gama de imágenes, que varía de sencillas y complejas formas geométricas a figuras antropomorfas (humanas) y zoomorfas (de fauna). Estas últimas pueden consistir, por ejemplo, en una sola cara grabada en un peñasco o en una intrincada combinación de figuras que cubren completamente un farallón.

En 1991, la Sección de Arqueología del Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH) inició un programa de búsqueda y registro del arte rupestre en Honduras. A través de esta investigación actualmente en proceso, se espera establecer posibles vínculos entre los diferentes sitios de arte rupestre y entre éstas y otras actividades de la misma época. Esto permitirá conocer más de fondo nuestro pasado y nuestros ancestros.

Las manifestaciones del arte rupestre en Honduras son abundantes – se han registrado sitios en todas partes del país – y también accesibles. Con toda probabilidad un sitio de arte rupestre yace a corta distancia de su casa o escuela. Sin embargo, esta misma accesibilidad lo expone al daño causado sobre todo por el vandalismo. Sin la intervención humana, esta visión pictórica del pasado ha perdurado durante cientos o miles de años.

¡ AYÚDENOS A CONSERVARLA !

Los paneles muestran una selección representativa del arte rupestre de varias regiones del país, registrada por los investigadores del IHAH durante los últimos tres años.
OROPOLÍ, Depto. de El Paraíso

Los petroglifos de Oropolí se encuentran grabados en distintos puntos de los farallones que bordean el río Oropolí. En su conjunto representan un gran número de figuras geométricas, antropomorfas y zoomorfas, estas últimas son imágenes naturalistas o fantásticas. La figura a la izquierda podría representar un animal ahora extinto o una bestia mitológica. Quizá este animal fue cazado por el artista o quizá tenía para él importancia religiosa simbólica. El panel a la derecha fue tomado de un farallón que mide tres metros de altura por cinco metros de ancho, cuya superficie está casi completamente cubierta de un elaborado conjunto de imágenes. La figura que sobresale parece representar a un personaje importante con tocado y aretes.

AYASTA, Depto. de Francisco Morazán

 


Las cuatro qrutas de Ayasta, cerca de Ojojona, estan situadas a lo largo de un cañón. Dentro de las grutas, se observan una gran cantidad de figuras antropomorfas, zoomorfas y geométricas que ilustra la rica visión del artista precolombino. También aquí algunas figuras parecen llevar un tocado en su cabeza.

YAGUACIRE, Depto. de Francisco Morazán

 

Yaguacire está ubicado a unos pocos kilómetros al sur de Tegucigalpa. Al igual que muchos sitios de arte rupestre, estas tres grutas están situadas en la parte alta de un afloramiento rocoso, con una vista que domina un valle. En este sitio las figuras están pintadas, principalmente de blanco. Las figuras a las que no llega la luz natural, están cubiertas de un hongo decoloración negra.
Las figuras antropomorfas y zoomorfas llenan las paredes de las grutas. Muchas se traslapan con figuras anteriores, una puesta sobre la otra. Una figura es la huella de una mano, por cierto una imagen común en el arte rupestre a nivel mundial. Tal vez es una especie de firma del artista. ¿Qué cree usted que pueden tener las figuras de la parte superior en sus manos?

SANTA ELENA, Depto de Francisco Morazán

 

Santa Elena posee el grabado más complejo hasta ahora registrado en Honduras: Una serpiente estilizada, que se reproduce aquí a tamaño natural. Aunque está ubicado en el centro del país, a unos kilómetros de Tegucigalpa, este grabado muestra rasgos estilísticos asociados con el arte mesoamericano y mexicano en especial. Estos elementos incluyen la lengua bífida, las plumas que salen de la cola y las intrincadas marcas sobre el cuerpo. La serpiente fue representada por aztecas y mayas en esculturas en piedra y vasijas de barro, en alusión al dios Quetzalcóatl y Kukulcán respectivamente, mejor conocido como la serpiente emplumada. Las sencillas figuras y caras humanas contrastan con la complejidad de la serpiente y probablemente fueron grabadas en otra época.

LA PIEDRA FLOREADA, Depto de Colón

La piedra floreada yace en el margen del río Kinikisné, exactamente dentro de los límites de la Reserva de la Biosfera del río Plátano. Este sitio de arte rupestre consiste, en realidad, en dos peñascos de varios metros de alto, sobre los cuales fueron grabados figuras individuales. Todas estas ilustraciones fueron grabadas con líneas claras y bien definidas que parecen deslizarse sobre la superficie de la piedra. El grabado más importante es el de tina sierpe, de lengua puntiaguda con púas y con plumas. El nombre de esta piedra se deriva de las formas aparentemente de flores que se pueden apreciar.

SANTA ROSA, Depto. de Francisco Morazán

 

Este sitio de petroglifos está ubicado en una pequeña gruta desde cuya altura se domina el pequeño valle de Santa Rosa al sur de Tegucigalpa. El panel muestra algunos grabados procedentes de la pared interior de la gruta. Las formas curvilíneas sugieren serpientes, mientras que la figura en el centro podría representar un ave con un cuello largo doblado en posición protectora sobre el resto del cuerpo.

Avances significativos en torno al Proyecto
de Arte Rupestre (PARUP) del Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH)

El Proyecto de Arte Rupestre (PARUP) del Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH), iniciado a comienzos de los años 90, fue reactivado a finales del año 2004. Este año marcó pauta en lo que se refiere a la investigación y conservación del arte rupestre de Honduras, culminando en la propuesta por parte de ICOMOS Honduras de un Itinerario Cultural, con cuatro circuitos y 17 sitios, ante la UNESCO, como un potencial Patrimonio de la Humanidad.

En el 2005, tras obtener financiamiento por parte del Fondo de los Embajadores del Departamento de Estado de los EE.UU., el PARUP comenzó a sentar las bases para la declaratoria oficial de estos sitios, enfocándose en la Investigación, Conservación, Protección, Concientización, Capacitación y Difusión del Itinerario propuesto en el 2004.

Desde entonces, y tras diez meses de ejecución, el PARUP ha tenido avances significativos en los campos de la interpretación, análisis, conservación, protección y difusión del patrimonio rupestre
de Honduras, avances que a su vez han ido creando sus propias bases de auto sostenimiento para
el futuro.

INTRODUCCIÓN

El Instituto Hondureño de Antropología e Historia ha creado el Proyecto de Arte Rupestre (ahora PARUP), que tiene como finalidad fundamental el registro, interpretación, evaluación de condición y planeamiento y estrategia de protección y conservación de casi 100 sitios con arte rupestre (petrograbados y/o pinturas), de los cuales solo el 1% son conocidos por la población, todo ello dentro de un marco de la política de Estado de Honduras en cuanto a la conservación del patrimonio cultural de la Nación.

Asimismo, con los avances prácticos y teóricos en el campo del arte rupestre, se ha vuelto imprescindible integrar los diversos campos de la antropología, así como otras ciencias, para constituir un proyecto multidisciplinario que pueda ofrecer una visión más amplia para la investigación y conservación del patrimonio rupestre, que inicialmente se está llevando a cabo en Honduras, y que pudiera ser tomado más adelante como modelo para otros proyectos arqueológicos en el país y el
resto del mundo.

ANTECEDENTES DEL PARUP

El arte rupestre de Honduras ha sido el enfoque de varios proyectos de investigación a través de los años, por parte de investigadores tanto locales como extranjeros. Inicialmente, el arte rupestre fue un enfoque secundario de proyectos de reconocimiento e inventario general de sitios (Bancroft 1875, Conzemius 1927-28, Farrington 1896, Squier 1870 y Stone 1948, 1957a y 1957b). Es hasta mediados del siglo pasado que el arte rupestre pasó a un primer plano, convirtiéndose en el enfoque de varios proyectos de registro e investigación (Murphy 1989, Reyes Mazzoni 1976a, 1976b, 1976c, 1977a, 1977b y 1980, Sosa 1989).

En 1992, el Departamento de Investigaciones Antropológicas del Instituto Hondureño de Antropología e Historia (DIA-IHAH) inició el Proyecto de Arte Rupestre de Honduras; que comienza con la identificación y registro de los sitios cercanos a Tegucigalpa. Entre 1993 y 1995, bajo la dirección de la investigadora inglesa Alison McKittrick, y junto con los investigadores Boyd Dixon, Anne Jung y Pastor Gómez, se realizó un recorrido de sitios con arte rupestre en varias regiones del país, en el cual se registraron casi 50 sitios en las zonas suroccidental, centro y suroriental del país (ver Figura 1). Se crearon los registros formales de cada sitio por medio de fotografías, mapas, planos y dibujos de cada uno y su arte rupestre, realizándose excavaciones arqueológicas en algunos sitios (Mckittrick 1995a, 1995b y 2003).

En 1998 y después en el 2000 y 2001, el arqueólogo estadounidense Timothy Scheffler, conjuntamente con personal del IHAH, realizó un recorrido de sitios claves en el Departamento de La Paz, conocido como Proyecto El Gigante, bajo la dirección de George Hasemann. En este recorrido se identificaron varios sitios arqueológicos, pero más importantemente se registraron cinco nuevos sitios con arte rupestre plasmada en sus paredes (Scheffler 2000 y 2004).

En el año 2004, en cumplimiento del Plan Operativo del DIA-IHAH, y retomando el Proyecto de Arte Rupestre para hacer estudios de condición de 17 sitios a ser propuestos para declaratoria como Patrimonio Mundial, se llevó a cabo la Temporada II del Proyecto de Arte Rupestre, en el cual se hicieron recorridos y visitas a los sitios registrados en los Departamentos de Francisco Morazán, La Paz, Choluteca y El Paraíso, registrándose también en el proceso 5 sitios de arte rupestre que hasta el momento no se encontraban registrados (Juárez y Figueroa 2004, Rodríguez Mota et al 2005).

EL PROYECTO DE ARTE RUPESTRE (PARUP)

La tercera temporada del Proyecto de Arte Rupestre, ahora conocido como PARUP, está siendo financiada por el Fondo de los Embajadores para la Preservación Cultural de la Embajada de los Estados Unidos de América en Honduras, así como por una contraparte del presupuesto interno del IHAH, y originalmente inició con el Itinerario Cultural propuesto ante la UNESCO en el 2004, dividido en cuatro circuitos, con un total de 16 sitios:

Circuito de Occidente
a). Quebrada Santa Rosa
b). El Gigante
c). La Pintada de Azacualpa

Circuito Departamento de Francisco Morazán
a). Santa Elena de Izopo
b). Yaguacire
c). Santa Rosa
d). Las Cuevas Pintadas de Ayasta

Circuito Departamento de Choluteca
a). Piedra del Dibujo
b). La Pintada de Las Pitas
c). Las Pinturas de Concepción de María
d). Las Pintadas de Concepción de María

Circuito Departamento de El Paraíso
a). Oropolí
b). Orealí
c). Morocelí
d). Los Aguacates
e). Las Pinturas de Yuscarán

El PARUP consiste en seis programas a ejecutarse en un máximo de 12 meses, los cuales son: Investigación, Conservación, Protección Física y Legal, Concientización, Capacitación y Difusión, cada uno con actividades específicas que se han ido ejecutando en conjunto con otras secciones y subgerencias del IHAH, así como con el apoyo de investigadores asociados a la Institución.

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EL PARUP COMO PROYECTO MULTIDISCIPLINARIO

Tratando en la mayor medida de lo posible y sacando provecho tanto de los recursos y alcances científicos de que dispone el PARUP, es que se ha buscado la continua incorporación de muchas y variadas áreas de investigación, no solo atendiendo al tradicional enfoque arqueológico, sino que también buscando la conjugación de elementos que puedan ser aportados por otras ciencias como son la antropología física, geología, biología, historia, por mencionar algunas, con el fin de obtener una visión integral y multidisciplinaria para el estudio, análisis y conservación del arte rupestre, que desde hace mucho tiempo ha sido delegado casi en exclusiva a arqueólogos, historiadores del arte, rupestrólogos y conservadores.

La línea principal del PARUP han sido sus programas de Investigación y Conservación, ambos esenciales para realizar el análisis y la interpretación de los motivos rupestres de cada sitio, así como el diagnóstico del estado de conservación de cada uno de los mismos, con el fin de proponer medidas de mitigación para su preservación a corto, mediano y largo plazo.

En lo que se refiere al Programa de Investigación, primeramente se cuenta con la asistencia directa y permanente de un Antropólogo Físico, especializado en la interpretación de motivos rupestres, quien ha aportado, desde su perspectiva, al análisis e interpretación de la representación humana en cuanto a su importancia dentro de la cosmovisión del grupo humano ejecutor, al igual que los elementos zoomorfos y geométricos presentes en cada uno de los sitios y que en determinados momentos se han intentado explicar no solo de manera aislada por motivos representados, sino integrándolos con los elementos antropomorfos como parte integral de la cosmovisión que como grupo humano que las representó en roca tuvo en un pasado (Rodríguez Mota, 2003).

Por otra parte se ha logrado la incorporación de una egresada de la carrera de historia, quien se encargó de realizar una investigación histórica preliminar en la Biblioteca del IHAH y en el Archivo Central del mismo en Tegucigalpa y quien también compiló las historias orales asociadas con algunos de los sitios con arte rupestre, de las comunidades aledañas a éstos
De igual manera, se está trabajando con una bióloga para realizar la caracterización ecológica de algunos de los sitios contemplados en el PARUP, con el fin de llegar a una mejor comprensión de la relación entre la ecología y entorno natural del presente y la del pasado de estos sitios.

Finalmente, a través de un convenio interinstitucional entre el IHAH y la Empresa Nacional de Energía Eléctrica de Honduras (ENEE), se logró obtener la asistencia de un ingeniero geólogo, quien está llevando a cabo la evaluación de los recursos geológicos y geomorfológicos de cada uno de los sitios; y de un doctor en química, quien cuenta con experiencia en la rama de la conservación de la piedra, y está llevando a cabo la identificación y análisis de los procesos de deterioro que afectan cada sitio, tanto humanos o naturales (ver Figura 2).

Esta asistencia multidisciplinaria, más que un aporte formal a los objetivos del PARUP, sirve como experiencia piloto de cooperación e intercambio científico, que se espera sea seguida en proyectos futuros del IHAH, así como de otras instituciones gubernamentales dentro y fuera
del país.

EL PARUP COMO PROYECTO INTEGRAL

Desde su inicio, el PARUP se buscó perfilar como un proyecto institucional que implicara no solo los programas tradicionales de investigación y conservación, sino también programas que integraran la instalación de infraestructura básica, el manejo, uso y promoción de sitios, así como involucrar de manera constante y permanente a las comunidades locales y sus fuerzas vivas en este proceso.

El crecimiento poblacional de Honduras, así como el desarrollo de infraestructura y modificación del ambiente que éste conlleva, han en parte inducido la estrategia nacional de descentralización del gobierno, la cual brinda más potestades y poderes a los gobiernos locales municipales. Lo anterior, sumado a los impactos implícitos sobre el Patrimonio Cultural y su significado, ha llevado al IHAH a reevaluar sus estrategias de conservación y protección del Patrimonio Cultural, impulsando iniciativas para involucrar a las comunidades locales en el registro y resguardo de su Patrimonio, incluyendo la creación de una Subgerencia de Coordinación Regional y Municipal, y la ejecución de varios de los programas y proyectos, de los cuales el PARUP es el primero en su tipo.

Los Programas de Concientización y Capacitación del PARUP, han seguido el modelo de otros proyectos e iniciativas internacionales (Australian Heritage Comisión 2000, Campbelltown City Council 2006, Corbett y Robles 1994, English Heritage 2006, Frawley 2006, Heritage Conservation Branch 1992, Heritage Council of NSW 2005, Historic Places Trust of New Zealand 2006, ICOMOS 1993, Heritage Council of Ireland 2006), que buscan satisfacer la necesidad de convertir a las comunidades locales, con el apoyo y compromiso de sus gobiernos municipales y demás grupos claves representativos, en actores claves para la protección y resguardo del Patrimonio Cultural del país. A través de talleres, se han creado y fortalecido Comités de Turismo y Cultura y Comités de Vigilancia del Patrimonio, compuestos por personas locales comprometidas con el Patrimonio, su comunidad, y la misión del IHAH ante el Patrimonio.
Los programas de Protección Física y Legal y de Difusión del PARUP, fueron creados con el objetivo de lograr una protección permanente y un desarrollo sostenible de los sitios de arte rupestre, todo ello sin poner en riesgo su conservación. Estos programas implican la señalización preventiva básica para algunos sitios, para que los visitantes actuales tengan un mayor entendimiento y apreciación de estas manifestaciones culturales del pasado. Complementariamente, se están diseñando trifolios (ver Figuras 5 y 6), manuales y demás publicaciones que ayuden a ilustrar a las comunidades locales y a los visitantes a las mismas, así como una exposición temporal e itinerante sobre el arte rupestre de Honduras y dos videos documentales, con el propósito de concientizar a un mayor público, nacional e internacional, sobre los sitios y circuitos existentes, su valor, significado, y la importancia de su debida protección y conservación.

EL PARUP COMO PROYECTO PILOTO

Beneficiándose de los recursos materiales y científicos del PARUP, así como de la innovación
de sus programas y actividades, el IHAH ha impulsado la creación de varios proyectos institucionales de digitalización, actualización de registros y cooperación y coordinación comunitaria.

Partiendo de la iniciativa de una búsqueda preliminar en el Archivo Central del IHAH, la Gerencia, a través de la Unidad de Historia, ha sometido un anteproyecto para la digitalización del mismo. Asimismo, estas dos instancias han dado inicio al Programa Interinstitucional de Rescate y Salvaguarda de Archivos Municipales/Estatales y a la Creación del Sistema Informático Hondureño de Archivos Históricos, con la cooperación y coordinación del IHAH, el Ministerio de Cultura, Artes y Deportes, y la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

A través de la creación de la base de datos digital de sitios con representaciones rupestres del Programa de Investigación del PARUP, se ha elaborado una propuesta para la Actualización del Programa de Inventario Nacional de Sitios Arqueológicos e Históricos de Honduras (INSAHH), que también incluye un componente de digitalización, así como la modernización y estandarización de las fichas de registro del INSAHH .

Ejemplo final y definitivo de los alcances logrados hasta ahora por el PARUP, son las negociaciones iniciales con nuestros colegas de los países vecinos de Guatemala y Nicaragua, para la conformación de proyectos binacionales de investigación, protección y desarrollo de sitios con representaciones rupestres a nivel centroamericano.

CONCLUSIONES

Observando los resultados obtenidos hasta el momento, podemos citar los siguientes avances en materia de estudio, difusión, prevención y protección del arte rupestre en Honduras:

Se tiene un primer artículo enfocado de manera directa al estudio del arte rupestre de Honduras en cuanto a su registro, interpretación y conservación, publicado en el Boletín Yaxkin, que es el Órgano Oficial de Divulgación Científica del IHAH en Honduras.
Hasta el momento contamos también con la publicación de dos trifolios sobre el arte rupestre de Honduras, en donde se explica, de manera general, lo que es el arte rupestre, sus posibles significados y recomendaciones para evitar su destrucción del sitio Las Cuevas Pintadas de Ayasta, en el Departamento de Francisco Morazán, y lo que es el arte rupestre hondureño.
Tenemos un video documental promocional en donde se explica, de manera general también lo que es el arte rupestre, sus formas de representación, sitios con peligro de destrucción y medidas para su preservación.
Se han llevado a cabo una serie de Talleres en comunidades piloto que se encuentran localizadas en sitios cercanos con arte rupestre en donde el objetivo principal ha sido dar a conocer lo que es el Patrimonio Cultural, su valor y significado, así como lo que es el arte rupestre en sí, sus posibles significados, y el porqué debemos proteger estas manifestaciones culturales tan delicadas.
Entre los productos y resultados que en breve verán la luz y que en la actualidad se siguen trabajando en ello tenemos:

La publicación de dos trifolios más sobre dos sitios excepcionales en Honduras con arte rupestre: La Cueva del Gigante y La Pintada de Azacualpa, ambos sitios en el Departamento de La Paz, mismos que, al igual que sus antecesores, tendrán una distribución a nivel nacional en Museos, Escuelas y grupos clave interesados en conocer este tipo de patrimonio para su conservación.

Un video documental final sobre el arte rupestre hondureño con especial énfasis en entrevistas a docentes y estudiosos de este tipo de manifestación cultural.
Un Manual para el Guardarecursos Cultural y un Manual de Arte Rupestre, los cuales serán remitidos a los grupos clave de las comunidades piloto, para que éstos a su vez tengan un buen soporte informativo al momento de proteger y salvaguardar su patrimonio cultural y, con el tiempo, gestionar el adecuado desarrollo y puesta en valor de sus sitios con arte rupestre.
La creación de la primera base de datos digital de sitios con arte rupestre de Honduras, no solo a nivel de zona geográfica o de sitio, sino a nivel de figura representada con toda la información que de cada motivo pueda generarse, basada en las fichas de registro que ha utilizado el IHAH en el pasado, así como en las fichas propuestas por la arqueóloga mexicana Casado López (Casado López 1987).
La creación y colocación de elementos de señalización preventiva en sitios con arte rupestre (piloto) en referencia a lo explicativo, preventivo y prohibitivo.
La instalación de exposición temporal e itinerante, la cual viajará por todos los museos del país, y que tratará sobre el arte rupestre hondureño: su investigación, interpretación y protección.
La creación de un primer libro sobre el arte rupestre de Honduras que no solo será descriptivo, sino a su vez interpretativo y que abordará cuestiones muy importantes como lo es la conservación y preservación a corto, mediano y largo plazo de las manifestaciones gráficas rupestres.
Observando los resultados hasta el momento obtenidos por el PARUP, producto directo de su principio integral y visión multidisciplinaria, el IHAH ha designado una partida presupuestaria permanente para la ejecución de este proyecto dentro del Plan Operativo de su Unidad de Arqueología parte de la Subgerencia de Patrimonio.

Por otra parte, el objetivo principal de la presente temporada del PARUP – la creación de las bases iniciales para la declaratoria del Itinerario Cultural de Sitios con Arte Rupestre de Honduras como Patrimonio de la Humanidad ante la UNESCO – se está cumpliendo en su totalidad.

Aportando productos y resultados realizables, específicos y puntuales, el PARUP demuestra que aún con fondos económicos y de tiempo limitados, se puede lograr alcanzar objetivos científicos concretos para el estudio, conservación y preservación del arte parietal, involucrando al mismo tiempo a otras ciencias y disciplinas, comunidades y personas, aprovechando así la capacidad de gestión del IHAH.

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